El construccionismo social sostiene que los problemas familiares son producto de la dominación del discurso social-cultural y que su análisis permite generar intervenciones terapéuticas efectivas. A través del caso de una familia multiproblemática, se ilustra cómo una carta de presentación puede facilitar la intervención al despertar el interés y establecer bases de colaboración. Se critica la visión simplista de las dinámicas conversacionales y se propone un análisis crítico para entender la complejidad de la interacción entre sistemas sociales y familiares.