En su obra Crítica de la Razón Pura, Kant critica la metafísica tradicional y argumenta que la razón pura no puede responder a las últimas cuestiones de manera definitiva. Según Kant, la razón sólo puede conocer los fenómenos y no las cosas en sí mismas. La experiencia se compone de una parte a priori proveniente de las facultades de la razón y una parte a posteriori de la materia de los sentidos.