Las maestras recomiendan actividades para mantener los hábitos y destrezas aprendidas durante el verano, incluyendo tareas domésticas, juegos con materiales como plastilina y arena, lectura de cuentos, escritura del nombre y letras trabajadas, y juegos con números como contar y sumar. También sugieren que los niños hagan un diario de verano con dibujos y palabras sobre sus experiencias para compartir en septiembre. Recuerdan que las actividades deben ser agradables y no agobiantes.