El documento analiza el contexto histórico de la reforma universitaria en Argentina, destacando la lucha estudiantil contra el régimen académico autoritario y la necesidad de democratizar la educación superior. Presenta cómo los estudiantes de la Universidad de Córdoba comenzaron un movimiento que se extendió por el país, logrando la implementación de nuevos estatutos que promovían la participación estudiantil en el gobierno universitario. A pesar de la contrarreforma de 1922, el impacto de este movimiento se sintió en toda América Latina, sentando las bases para la autoridad y la autonomía universitaria en la región.