Las reformas a la Constitución de 1833 bajo el gobierno de José Joaquín Pérez triunfaron las ideas liberales. En el aspecto político se prohibió la reelección presidencial inmediata y se establecieron incompatibilidades entre cargos parlamentarios y empleos del presidente. En educación, los estudiantes no católicos podían optar por no tener religión. En lo religioso, se aprobó la tolerancia religiosa y leyes laicas como el matrimonio civil, registro civil, cementerios laicos y suspensión del