El documento analiza los regímenes de pensiones en México, señalando que el sistema actual no ha logrado ser justo. Describe los cambios en 1992 y 1995 que crearon el Sistema de Ahorro para el Retiro y reemplazaron el sistema de reparto por cuentas individuales. Sin embargo, ninguno de los regímenes ha sido satisfactorio, ya que uno es financieramente insostenible y el otro es problemático socialmente. El autor concluye que se necesita mucho trabajo para lograr un sistema de pensiones justo en México.