La reingeniería de procesos consiste en un rediseño radical de los procesos de una organización para mejorar drásticamente el rendimiento. Se basa en tres factores: satisfacción del cliente, procesos internos eficientes y tendencias del mercado. El proceso implica identificar procesos clave, evaluarlos, comprender cómo funcionan actualmente y crear un nuevo diseño enfocado en satisfacer las necesidades del cliente.