Las bacterias y arqueas (procariotas) fueron las primeras formas de vida en la Tierra y aún constituyen la forma de vida dominante. Los procariotas habitan prácticamente todos los ambientes y desempeñan funciones vitales como la fijación de nitrógeno y descomposición de materia orgánica. Algunas bacterias son patógenas y causan enfermedades en humanos, aunque los humanos también combaten estas enfermedades con antibióticos y otras medidas.