La relación interpersonal implica un intercambio entre dos personas donde cada una ofrece algo y recibe algo a cambio. Para establecer una relación correcta, la persona que inicia la relación ("el sujeto") debe seducir, persuadir y motivar a la otra persona ("el objeto") con afecto, verdad y ejemplo, de modo que el objeto pueda retribuir voluntariamente y establecerse el altruismo solidario entre ambos.