RESUMEN DE DEL LIBRO CIUDADES PARA UN
           PEQUENO PLANETA


CAPITULO 1: LA CULTURA DE LAS CIUDADES



Una ciudadanía activa y una vida urbana vibrante son componentes esenciales de una
buena ciudad y de su identidad cívica.

Para recuperarlos allí donde se han perdido, cabe involucrar a los ciudadanos en el
desarrollo de su propio medio: deben sentir que el espacio publico les pertenece y es
responsabilidad suya . Desde el callejón a la gran plaza, todos los espacios urbanos
pertenecen al ciudadano y son de dominio publico, una institución publica que como
tantas otras puede promover o frustrar nuestra existencia urbana.

Se debe ensenar conducta ciudadana a gente de todas las edades y sobre todo, es
importante escuchar lo que plantean, buena parte de nuestra futura calidad de vida
depende de esa tarea.

Así robótica, educación, medicina, y telecomunicaciones manifestaciones de nuestro
desarrollo tecnológico aportan las condiciones para el desarrollo de nuevas formas de
ciudadanía creativa que genera riqueza para la sociedad sin necesidad de hipotecar la
sostenibilidad de nuestro entorno.

El desafío al que nos enfrentamos consiste en renunciar a un sistema que explota la
tecnología por un estricto afán de lucro para orientarla hacia metas de sostenibilidad .
Ello comporta cambios sustanciales en el comportamiento humano, en las practicas de
gobierno, comerciales, arquitectónicas y urbanísticas.

El promotor que solo construye para aumentar sus beneficios, sin compromiso alguno
con el medio ambiente ni la calidad de vida ciudadana, esta haciendo un uso abusivo
de la tecnología, tanto como aquel que construye una autopista en medio de la ciudad
sin evaluar consideraciones sociales o medioambientales de mas largo alcance.



                                                                   RAQUEL MORALES

Resumen capitulo 1 medio ambiente

  • 1.
    RESUMEN DE DELLIBRO CIUDADES PARA UN PEQUENO PLANETA CAPITULO 1: LA CULTURA DE LAS CIUDADES Una ciudadanía activa y una vida urbana vibrante son componentes esenciales de una buena ciudad y de su identidad cívica. Para recuperarlos allí donde se han perdido, cabe involucrar a los ciudadanos en el desarrollo de su propio medio: deben sentir que el espacio publico les pertenece y es responsabilidad suya . Desde el callejón a la gran plaza, todos los espacios urbanos pertenecen al ciudadano y son de dominio publico, una institución publica que como tantas otras puede promover o frustrar nuestra existencia urbana. Se debe ensenar conducta ciudadana a gente de todas las edades y sobre todo, es importante escuchar lo que plantean, buena parte de nuestra futura calidad de vida depende de esa tarea. Así robótica, educación, medicina, y telecomunicaciones manifestaciones de nuestro desarrollo tecnológico aportan las condiciones para el desarrollo de nuevas formas de ciudadanía creativa que genera riqueza para la sociedad sin necesidad de hipotecar la sostenibilidad de nuestro entorno. El desafío al que nos enfrentamos consiste en renunciar a un sistema que explota la tecnología por un estricto afán de lucro para orientarla hacia metas de sostenibilidad . Ello comporta cambios sustanciales en el comportamiento humano, en las practicas de gobierno, comerciales, arquitectónicas y urbanísticas. El promotor que solo construye para aumentar sus beneficios, sin compromiso alguno con el medio ambiente ni la calidad de vida ciudadana, esta haciendo un uso abusivo de la tecnología, tanto como aquel que construye una autopista en medio de la ciudad sin evaluar consideraciones sociales o medioambientales de mas largo alcance. RAQUEL MORALES