La película muestra cómo un profesor realiza un experimento social en su clase para ilustrar cómo el fascismo puede instaurarse fácilmente mediante el control y la influencia sobre un grupo. El experimento se sale de control cuando los estudiantes empiezan a imponer su nueva ideología sobre el resto del instituto de forma violenta. El profesor se da cuenta de su error cuando un alumno le hace ver que no pretendía que el experimento causara tal descontrol.