La reconvención permite al demandado introducir una pretensión propia y autónoma contra el demandante durante el proceso judicial. Esto convierte al demandado en actor y al demandante en demandado respecto a la nueva pretensión. La reconvención debe cumplir ciertos requisitos como ser presentada junto con la contestación a la demanda original, ser conexa con ésta, y ser resuelta en la misma sentencia que dicha demanda original.