El documento resume los principales aspectos de la ciudad medieval europea entre los siglos XI y XV. Explica que la expansión agraria y el crecimiento demográfico llevaron a un aumento de la población urbana. También describe el renacer de las ciudades, los gremios artesanales, el fortalecimiento del poder real y la crisis de la Baja Edad Media marcada por hambrunas, guerras y la peste negra.