El documento describe la vida en la Europa cristiana durante la Edad Media. Se estableció un sistema feudal después de la caída del Imperio Romano, con reyes y nobles en la cima que gobernaban mediante el control de tierras entregadas a los campesinos a cambio de lealtad y trabajo. La Iglesia también era poderosa y poseía grandes extensiones de tierra. La sociedad estaba estratificada y la mayoría de la población eran campesinos que vivían en condiciones difíciles en aldeas señoriales.