El documento detalla varios riesgos físicos en un entorno laboral, incluyendo quemaduras por altas temperaturas, daños por vibración en manos y problemas auditivos por exposición a ruidos elevados. Propone medidas de autocuidado, capacitación y pausas activas para mitigar estos riesgos. Además, sugiere la implementación de mejores prácticas en el manejo del ruido y el monitoreo de la salud de los trabajadores.