Este documento describe una práctica de laboratorio realizada por una estudiante para cambiar el color de las rosas blancas. La estudiante sumergió las rosas en agua teñida con colorante anaranjado y observó que después de unos días el tallo y las rosas habían adquirido el nuevo color. La conclusión fue que se puede cambiar artificialmente el color de las rosas blancas de esta manera.