La semilla Luisita cuenta su historia de cómo fue transportada por el viento desde su planta madre a nuevas tierras lejanas. Algunas semillas germinaron y crecieron en los nuevos lugares, mientras que otras no lograron adaptarse. La dispersión de semillas a través del viento, el agua y los animales es importante para que las especies se extiendan y ocupen nuevos territorios.