La senso-percepción involucra tres fases: detección de estímulos por órganos sensoriales, transmisión de señales al cerebro, y procesamiento de la información. Los trastornos incluyen distorsiones como la macropsia y errores como ilusiones y alucinaciones. Los procesos mentales superiores como pensamiento, lenguaje y conciencia permiten procesar información y comunicarse.