Francisco I. Madero se convirtió en presidente de México después de iniciar un movimiento para derrocar al gobierno de Porfirio Díaz. Sin embargo, una vez en el poder, Madero se olvidó de muchas de sus promesas y desconoció a algunos de sus seguidores, lo que llevó a su traición. Victoriano Huerta firmó un acuerdo con Félix Díaz para derrocar a Madero y al vicepresidente, tomando el poder con el apoyo del embajador estadounidense. Madero y el vicepresident