La autonomía universitaria es la capacidad de las universidades para autogobernarse y contribuir al desarrollo del conocimiento crítico, originada en la lucha contra la intervención militar en Guatemala durante la dictadura de Jorge Ubico. Esta autonomía implica la elección libre de autoridades, la administración de fondos por parte del consejo universitario y la participación equitativa de estudiantes, docentes y profesionales. El principio rector es que el Estado debe garantizar el funcionamiento de la educación pública y facilitar el acceso a la misma, priorizando las demandas de las grandes mayorías.