La sociedad en comandita surgió en la Edad Media como una solución para permitir la inversión en negocios comerciales vinculados al comercio marítimo. Existen dos tipos principales de sociedad en comandita: la simple y la por acciones. Ambas incluyen socios colectivos que gestionan la sociedad y responden ilimitadamente de las deudas, y socios comanditarios cuya responsabilidad se limita a sus aportes de capital.