La sociología criminal estudia las interacciones entre individuos que han violado la ley, analizando tanto aspectos endógenos como exógenos que afectan la criminalidad. Se distingue de la sociología general al enfocarse específicamente en el fenómeno de la criminalidad, y considera la familia como una célula fundamental en la formación de comportamientos criminales. La criminalidad es vista como un fenómeno social que no puede ser comprendido sin considerar su contexto y la influencia de la sociedad en la conducta delictiva.