El documento describe las pautas del control prenatal para embarazos de bajo riesgo. Establece que se deben realizar al menos 5 consultas que incluyen exámenes médicos, de laboratorio y ecografías para monitorear la salud de la madre y el feto y detectar cualquier complicación. El objetivo es garantizar un embarazo y parto saludables mediante la detección oportuna de problemas y la educación de la paciente.