Un déficit auditivo produce retraso del lenguaje cuando no hay prevención, diagnóstico o tratamiento temprano antes del desarrollo del lenguaje, o cuando no hay una buena rehabilitación. La hipoacusia puede clasificarse según el momento de adquisición, la localización topográfica o el grado de intensidad, y un déficit auditivo no tratado puede causar déficits en la articulación, el léxico, el ritmo y las habilidades socioafectivas de un niño.