El documento aborda la difícil situación de millones de niños y niñas en el mundo, quienes sufren exclusión social, maltrato y abuso en contextos de pobreza y conflictos. Destaca la necesidad de un enfoque basado en derechos humanos para erradicar la pobreza extrema y mejorar sus condiciones de vida, a través de la asignación de recursos a educación y salud. Además, se enfatiza la importancia de la prevención del maltrato infantil y el apoyo psicológico para las víctimas de abuso, así como la responsabilidad social de todos los sectores para garantizar el bienestar infantil.