La contabilidad surgió hace miles de años en la antigua civilización mesopotámica debido a su creciente actividad económica. Una tablilla de barro de más de 6,000 años conservada en Harvard contiene los primeros registros contables. La contabilidad es necesaria para satisfacer requisitos tributarios y permite a las organizaciones planear, controlar y tomar decisiones basadas en información financiera. Se clasifica según el tipo de entidad u organización y su objetivo puede ser lucrativo o sin fines de lucro.