El documento discute la Tasa Tobin, un impuesto sobre las transacciones financieras internacionales propuesto para desincentivar la especulación de corto plazo. Aunque la idea tuvo un gran impulso inicial, recientemente ha perdido fuerza debido a la manipulación de las instituciones neoliberales. La tasa podría reducir la volatilidad financiera y generar ingresos para fines sociales, pero sus oponentes argumentan que perjudicaría el comercio. El autor pide mantener la presión ciudadana para aplicar una tasa ambicios