El teatro griego surgió a finales del siglo VI a.C. vinculado a festividades religiosas como las Dionisias, en honor a Dionisio. Las representaciones teatrales cumplían una función social y educativa. La tragedia, de temas mitológicos, alcanzó su esplendor con Esquilo, Sófocles y Eurípides, mientras que la comedia, con Aristófanes, usaba la sátira para criticar aspectos de la sociedad.