El diálogo entre Sócrates y Teeteto explora diferentes definiciones de la ciencia. Inicialmente, Teeteto define la ciencia como percepción, luego como juicios verdaderos, y finalmente como juicios verdaderos acompañados de una explicación. Sócrates analiza críticamente cada definición y concluye que ninguna es completamente satisfactoria. El diálogo deja abierto el debate sobre la naturaleza del saber sin imponer una única conclusión.