El documento describe cuatro revoluciones en la educación: el lenguaje oral, la escritura, la imprenta y las tecnologías de la información. Discute cómo cada revolución ha transformado la transmisión del conocimiento y los roles de estudiantes y maestros. También analiza los nuevos entornos de aprendizaje digital y la necesidad de que los sistemas educativos se adapten a una sociedad basada en el conocimiento.