1) Los sofistas del antiguo Grecia defendían una forma de relativismo moral donde no existía una verdad moral objetiva y universal, sino que la moralidad dependía de las convenciones y opiniones de cada sociedad. 2) Para los sofistas, especialmente Protágoras, no había nada que fuera intrínsecamente bueno o malo, justo o injusto, sino que todo dependía de la opinión de cada persona o grupo. 3) Esto contrastaba con la posición de Sócrates, quien defendía un intelectualismo moral donde la virtud podía ser conocida