El documento describe la evolución del arte como alegoría durante el período helenístico. En este período, el arte dejó de representar el mito de forma materializada y pasó a ser una alegoría, con un significado subyacente más allá de lo que representa a simple vista. El documento también define la diferencia entre símbolo y alegoría, señalando que el símbolo representa una realidad superior mientras que la alegoría materializa ideas abstractas de forma más convencional.