¿DE QUÉ ESTÁN HECHOS LOS IMAGINARIOS? Porque imaginar e imaginario no son lo mismo...  Lic. Micaela González Delgado 2007
Ex tanta urbe Es lugar que tanto tememos y amamos Donde rota la tercera palabra Mientras coagula a los míseros errantes Pasa y permite mirarse en el espejo Reflejo de piel o templo o roca santa Quizá tatuado en nuestro gozo Y “nos” deja y “nos” toma Como sombra inmutable diosa  Entre el a-mar y la eternidad Rastro de distancia no dicha A la duplicidad impronunciable. Mientras el profundo no dicho Ostia bebida con cerveza Signo y concepto del fundamento Exhala lo humano y su huella. Último vuelo de dobles y desdobles Incrustados más allá del ser Y celebramos con búsqueda su revelación En el de-venir, En el tiempo En el bolsillo interior Lugar nocturno y de suprema antigüedad Primer y último desplazamiento Escrito en libro de germen mortal Lo pedimos y renunciamos Antes incluso, por encima de que pudiera ser... MGD
Cotidianidad  Camino en la luz de la noche Vuelo en la oscuridad del día Hablo a los idólatras pétreos Y escucho voces muertas Mi aciago tormento Es un decrépito ramo de vid,  Una heteróclita confesión Y exequias confabuladas, Una virgen inversión, Un pueril intento examinado Pues, el mensaje de tu rostro es La fútil llaga en tu memoria Tu subterfugio y ruina Conciencia mancillada se descubre En sordas paredes escolares Que son Oxímoron en tu amparo. Los síntomas de tu subcultura En medio de tu omnipotencia heredada Y el agotamiento de paradigmas educativos Lugar donde descansas discapacitada. MGD
Momentos y linajes de lo imaginario: hacia una genealogía de lo imaginario. (Raymundo Mier)
Teorizando... El imaginario, para existir tiene que ser simbolizado, es decir, traducido por los   medios institucionales existentes e   incorporarse en la significación de cada uno de los   elementos discursivos o componentes institucionales. El imaginario hace uso de lo simbólico no sólo para expresarse sino para existir, para ser algo más que una   posibilidad” (Buenfil, 1994:26).
Lo imaginario se convierte en un rubro que hace posible la repetición, la monotonía, la certeza de las claves vacías y estériles. Pero también aparece como un enclave para un enciclopedismo escénico, acumulación del lastre de una erudición irrelevante, es decir, la mortandad del pensamiento. No obstante, este “lugar común” hace posible la búsqueda de un lenguaje comunitario, y abre la expectativa y la posibilidad de un diálogo con los otros.
La imaginación Permaneció como una vía para la reflexión acerca de los momentos de creación y deseo, pero no pocas veces fue también el nombre de las resonancias intelectuales surgidas del delirio o de una vocación ilusoria de la intuición Se refiere a una condición errática del pensamiento que se sitúa entre el resplandor intelectual de la experiencia y la reiteración extenuante de lo fantasmal. Revela una calidad singular de las capacidades de la conciencia. Las reflexiones contemporáneas sobre imaginación e imagen tienen sus raíces en el mundo clásico.
Imaginario  Aparece como un desarrollo reciente y al mismo tiempo tardío, como una exploración de las facetas implícitas de otros conceptos primordiales: imaginación, representación, identificación, creación, singularidad, extrañeza. Pero dentro de esa  constelación de filiaciones conceptuales , lo imaginario conserva una huella determinante de dos conceptos que constituyeron su punto de desencantamiento y con los que guarda no sólo un vínculo analógico, sino una derivación léxica: imaginación e imagen.
Pero, el concepto imaginario no muestra esta filiación y estas proximidades con la imagen y la imaginación como una contaminación o una degradación, sino que las preserva como una densidad histórica.
La imaginación Revela una calidad singular de las capacidades de la conciencia
Lo imaginario No puede eludir en principio su referencia privilegiada a una condición de conocimiento, pero se refiere a una faceta enigmática, elusiva del proceso cognitivo en la que se traza una relación entre los linderos de la percepción y sus excesos, a ese momento cuando permanece como una huella que fija los perfiles del conocimiento. Alude  también a ese diálogo insostenible entre imagen y mimesis con la que una se revela como la negación radical de la otra; compromete de igual manera una relación próxima pero asimétrica entre imaginación y extravío o deseo.
La imagen No revela sino una faceta desfalleciente de la imaginación. Ésta aparece como una capacidad ambigua del pensamiento: una potencia responsable de la creación, de la invención y el descubrimiento, pero también de la simulación, el extravío y el engaño, no una prolongación de la percepción o una figura de la memoria, sino el abandono y la figuración errática de toda exigencia cognitiva. Pone a la conciencia al amparo de sus espejismos, la preserva de las trampas de la apariencia, revela las condiciones de una vía a la verdad al margen de los resplandores y deslumbramientos de lo inmediatamente sensible.
Lo imaginario no sólo involucra... Las nociones de percepción, de afección, de pasión, de memoria o de imagen, sino también, por contraste, las nociones desprendidas de la retórica y las concepciones del lenguaje: metáfora, ficción, alegoría, entimema, entre otras muchas, y su capacidad de engendrar figuras a partir de signos en fusión, de desplazamientos verbales y discursivos, de operaciones narrativas, de argumentaciones y derivaciones conceptuales.
El lenguaje...  Visto a la luz de la imaginación, se pliega a las exigencias de la memoria, a las improntas de la visión, pero engendra, por sí mismo y más allá de la voluntad del sujeto, por su propia lógica y la propia disposición de sus elementos, figuras ilusorias, sofismas, simulacros;  Forja espejismos, engendra furores, arrestos o desbordamientos pasionales, da cabida a extravíos fincados en la creencia. Parece desplegar en sí mismo las potencias mismas de la imaginación: al radicarse en el lenguaje, se distancia de una mera respuesta de la memoria o de los reclamos de la referencia empírica; a partir de la capacidad radical de los signos, su condición simbólica, arbitraria se despliega y da lugar a una fuerza autónoma de creación.
Revela potencias disyuntivas de las distintas realizaciones de la significación. Entre ellas se advierte una capacidad para señalar y hacer presente el sentido de realidad en la experiencia del sujeto. Pero también lenguaje e imagen en su composición y en su disyunción radical suscitan apegos y afecciones diferenciales: modos distintos de aprehensión de la identidad propia y del entorno, de la fuerza, el sentido y la intensidad de los vínculos, y procesos de identificación y de mimesis. Un elemento cardinal de esa tensión disyuntiva entre lenguaje e imagen es la temporalidad de la significación y las estrategias para la simbolización de la experiencia individual y colectiva del tiempo.
Los signos Operan reflexivamente sobre sus propias condiciones de significación para suspender la relación referencial de los signos con el mundo,  pero también suspender la significación misma, la fuerza de su propia regulación: entregarse a la deriva de los juegos de resonancias, a las relaciones fulgurantes y paratácticas  –  es decir, compuestas según acumulación fragmentaria de procesos discursivos, yuxtaposición de impulsos figurativos, composiciones heterogéneas de materia significativa-. La autonomía de los signos exhibe la fuerza inherente a una capacidad inusitada de la acción simbólica. La imaginación surge de la capacidad negativa de lo simbólico.
La imaginación Va más allá de la mimesis de lo dado, participa en un vuelco constructivo de las identidades, más allá de los imperativos de la norma o los marcos estructurales de lo simbólico. Invocar la imaginación es quizá asumir sus paradojas: al mismo tiempo condición expresa de la vida psíquica y del desarrollo fértil del conocimiento, de su renovación, pero también fuerza de disrupción, abandono de las exigencias de la vida, repliegue en la autonomía de lo psíquico o desarrollo de las potencias de la fantasía, construcción discursiva de torsiones de la significación imposibles de anticipar y que desmienten la fijeza del augurio.
La imaginación... Reclama una participación esencial en la composición pasional como una condición esencial del impulso que define al ser, que compromete plenamente su intensidad deseante y, en consecuencia, alienta y señala el destino del sujeto. Aparece siempre como un riesgo, como un  advenimiento, como la irrupción perturbadora de una intensidad, de una afección, de un estremecimiento que señala un curso insospechado en la dinámica de la experiencia. Se concibe inscrita marginalmente en el régimen del pensamiento, pero inscrita en su esfera. Revela la fuerza de una potencia disyuntiva de creación de sentido, que responde a la presentación y reconocimiento de una experiencia singular.
La imaginación se ofrece como la capacidad fundamental que confiere su corporeidad y su capacidad íntima de afección a las ideas que carecen de referencia empírica, liberadas de todo vínculo intuitivo a un objeto específico.
La fuerza impulsiva de la  imaginación  surge del despliegue expansivo, de la expresión de la libertad. La imaginación se proyecta, al dar un cuerpo expresivo a la libertad, en el juicio reflexivo, transita así, de la esfera fundamental, universal de la ética, a la capacidad singularizante, a la posibilidad del juicio y de tiempo singulares implícito en el juicio estético.
La capacidad de imaginación compromete, con la percepción de la imagen y el discernimiento del lenguaje, otros facultades y capacidades: la evocación, la memoria, el deseo, la anticipación y la metamorfosis de las significaciones; pero también acarrea la perturbación de esas facultades: la imaginación se muda intempestivamente en alucinación, pero el silencio de la fijación incide también sobre el proceso mismo del lenguaje, confiere al entramado de palabras la capacidad de suscitar una afección análoga a la contemplación –miramos en y con el lenguaje, y el  lenguaje despliega íntimamente una pasión asociada a una “mirada interior”, una figuración sin imagen pero que despierta afecciones comparables con el mirar- . La imaginación hace patente la potencia de creación inherente al acto del lenguaje y a la materia simbólica misma.
No obstante, lo imaginario se muestra irreductible a la imaginación. Ésta, en la tradición filosófica, no cesa de remitir a una potencia que radica exclusivamente en lo anímico, referida enteramente a una capacidad psíquica, a una condición inherente a los ámbitos limítrofes de la razón y esencial en la composición de lo aprehendido por la conciencia. La imaginación se concibe inscrita marginalmente en el régimen de pensamiento, pero inscrita en su esfera. Revela fuerza de una potencia disyuntiva de creación de sentido, que responde a la representación y reconocimiento de una experiencia singular.
El imaginario es entonces… Una nueva comprensión de lo político y la historia. Capacidad de engendrar figuras de intelección a partir de signos de fusión, de desplazamientos verbales y discursivos, de operaciones narrativas, de argumentaciones y derivaciones conceptuales. Ámbito restringido de la subjetividad. Haz de significaciones que se deslizan a horizontes de intelección y dan posibilidad a remitirse a significaciones anteriores y colectivas para formular nuevas creaciones de significación.
Máquina de escribir memorias La máquina de escribir memorias Entretiene experimentos locales Un saxofón se escucha en el “intermedio”. Café, libros y un cigarrillo. Maravilloso bienestar Y absoluto no saber nada,  Durante aquellos días Que peinan las huellas y las afeitan. Miserable flotar a falta de horizontes Amontonamiento y momificación incompleto De la comprensión y la desesperación. Miedo forjado en la voluptuosidad Donde un huésped fugitivo se alberga. La máquina de escribir memorias, Miedo a la muerte, Miedo a ser feliz. Una desventura estúpida y estéril Cuando acabe la música y te quedes de pie De rodillas, aplaudirás y gritarás. Ante el cansancio  Presientes el fin cercano del placer. Delante de sí se estrechan puertas y palcos Y se observa con tímidos ojos... Ojos tristes, fieros... Cual espejo en la pared... Sobre la mesa (angosto remanso) La máquina de escribir memorias. MGD
Arena en el infinito Una voz. Otra voz Después, silencio Pestilencia súbita. Miro al infinito alimentándose de arena Y alzo en su cúspide oscura... Un lamento. Una voz. Otra voz. Después silencio. Tú, corroído expulsas vaho zoospérmico. Sólo viento Y esputo húmedo Relámpago endeble en la voz de tu memoria ¡Desnuda la agónica soberbia! Una voz  Otra voz Después, silencio Sempiterno gazapo Apiádate del vértice apóstata Que gime inútilmente Tirado en la arena, Mientras grita... ¿Cómo era? Pero, su aliento transido dice: Una voz Otra voz Después, silencio MGD
Alma que pesa a la pesa a  las ideas Piadosas y olorosas rejas de mis libros Donde sonámbulos van mis vagabundos pies Y alimento el secreto de lo no pensado Denme los egregios ritmos de su voz Sobre la inconclusa ventana de las horas Y toquen violines extraviadas en el timbre del viento. Piadosas y olorosas rejas de mis libros Donde el mar turba el cielo Y sus enredaderas toman las palmas de mis manos Denme jarras llenas de hambre y  sed de sus ojos Sobre el sol que traspasa el pórtico inerte Y toquen el cristal audaz del sagrado silencio MGD
¡Gracias!  Lic. Micaela González Delgado 2007

22 imaginarios 2007

  • 1.
    ¿DE QUÉ ESTÁNHECHOS LOS IMAGINARIOS? Porque imaginar e imaginario no son lo mismo... Lic. Micaela González Delgado 2007
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    Ex tanta urbeEs lugar que tanto tememos y amamos Donde rota la tercera palabra Mientras coagula a los míseros errantes Pasa y permite mirarse en el espejo Reflejo de piel o templo o roca santa Quizá tatuado en nuestro gozo Y “nos” deja y “nos” toma Como sombra inmutable diosa Entre el a-mar y la eternidad Rastro de distancia no dicha A la duplicidad impronunciable. Mientras el profundo no dicho Ostia bebida con cerveza Signo y concepto del fundamento Exhala lo humano y su huella. Último vuelo de dobles y desdobles Incrustados más allá del ser Y celebramos con búsqueda su revelación En el de-venir, En el tiempo En el bolsillo interior Lugar nocturno y de suprema antigüedad Primer y último desplazamiento Escrito en libro de germen mortal Lo pedimos y renunciamos Antes incluso, por encima de que pudiera ser... MGD
  • 3.
    Cotidianidad Caminoen la luz de la noche Vuelo en la oscuridad del día Hablo a los idólatras pétreos Y escucho voces muertas Mi aciago tormento Es un decrépito ramo de vid, Una heteróclita confesión Y exequias confabuladas, Una virgen inversión, Un pueril intento examinado Pues, el mensaje de tu rostro es La fútil llaga en tu memoria Tu subterfugio y ruina Conciencia mancillada se descubre En sordas paredes escolares Que son Oxímoron en tu amparo. Los síntomas de tu subcultura En medio de tu omnipotencia heredada Y el agotamiento de paradigmas educativos Lugar donde descansas discapacitada. MGD
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    Momentos y linajesde lo imaginario: hacia una genealogía de lo imaginario. (Raymundo Mier)
  • 5.
    Teorizando... El imaginario,para existir tiene que ser simbolizado, es decir, traducido por los medios institucionales existentes e incorporarse en la significación de cada uno de los elementos discursivos o componentes institucionales. El imaginario hace uso de lo simbólico no sólo para expresarse sino para existir, para ser algo más que una posibilidad” (Buenfil, 1994:26).
  • 6.
    Lo imaginario seconvierte en un rubro que hace posible la repetición, la monotonía, la certeza de las claves vacías y estériles. Pero también aparece como un enclave para un enciclopedismo escénico, acumulación del lastre de una erudición irrelevante, es decir, la mortandad del pensamiento. No obstante, este “lugar común” hace posible la búsqueda de un lenguaje comunitario, y abre la expectativa y la posibilidad de un diálogo con los otros.
  • 7.
    La imaginación Permaneciócomo una vía para la reflexión acerca de los momentos de creación y deseo, pero no pocas veces fue también el nombre de las resonancias intelectuales surgidas del delirio o de una vocación ilusoria de la intuición Se refiere a una condición errática del pensamiento que se sitúa entre el resplandor intelectual de la experiencia y la reiteración extenuante de lo fantasmal. Revela una calidad singular de las capacidades de la conciencia. Las reflexiones contemporáneas sobre imaginación e imagen tienen sus raíces en el mundo clásico.
  • 8.
    Imaginario Aparececomo un desarrollo reciente y al mismo tiempo tardío, como una exploración de las facetas implícitas de otros conceptos primordiales: imaginación, representación, identificación, creación, singularidad, extrañeza. Pero dentro de esa constelación de filiaciones conceptuales , lo imaginario conserva una huella determinante de dos conceptos que constituyeron su punto de desencantamiento y con los que guarda no sólo un vínculo analógico, sino una derivación léxica: imaginación e imagen.
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    Pero, el conceptoimaginario no muestra esta filiación y estas proximidades con la imagen y la imaginación como una contaminación o una degradación, sino que las preserva como una densidad histórica.
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    La imaginación Revelauna calidad singular de las capacidades de la conciencia
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    Lo imaginario Nopuede eludir en principio su referencia privilegiada a una condición de conocimiento, pero se refiere a una faceta enigmática, elusiva del proceso cognitivo en la que se traza una relación entre los linderos de la percepción y sus excesos, a ese momento cuando permanece como una huella que fija los perfiles del conocimiento. Alude también a ese diálogo insostenible entre imagen y mimesis con la que una se revela como la negación radical de la otra; compromete de igual manera una relación próxima pero asimétrica entre imaginación y extravío o deseo.
  • 12.
    La imagen Norevela sino una faceta desfalleciente de la imaginación. Ésta aparece como una capacidad ambigua del pensamiento: una potencia responsable de la creación, de la invención y el descubrimiento, pero también de la simulación, el extravío y el engaño, no una prolongación de la percepción o una figura de la memoria, sino el abandono y la figuración errática de toda exigencia cognitiva. Pone a la conciencia al amparo de sus espejismos, la preserva de las trampas de la apariencia, revela las condiciones de una vía a la verdad al margen de los resplandores y deslumbramientos de lo inmediatamente sensible.
  • 13.
    Lo imaginario nosólo involucra... Las nociones de percepción, de afección, de pasión, de memoria o de imagen, sino también, por contraste, las nociones desprendidas de la retórica y las concepciones del lenguaje: metáfora, ficción, alegoría, entimema, entre otras muchas, y su capacidad de engendrar figuras a partir de signos en fusión, de desplazamientos verbales y discursivos, de operaciones narrativas, de argumentaciones y derivaciones conceptuales.
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    El lenguaje... Visto a la luz de la imaginación, se pliega a las exigencias de la memoria, a las improntas de la visión, pero engendra, por sí mismo y más allá de la voluntad del sujeto, por su propia lógica y la propia disposición de sus elementos, figuras ilusorias, sofismas, simulacros; Forja espejismos, engendra furores, arrestos o desbordamientos pasionales, da cabida a extravíos fincados en la creencia. Parece desplegar en sí mismo las potencias mismas de la imaginación: al radicarse en el lenguaje, se distancia de una mera respuesta de la memoria o de los reclamos de la referencia empírica; a partir de la capacidad radical de los signos, su condición simbólica, arbitraria se despliega y da lugar a una fuerza autónoma de creación.
  • 15.
    Revela potencias disyuntivasde las distintas realizaciones de la significación. Entre ellas se advierte una capacidad para señalar y hacer presente el sentido de realidad en la experiencia del sujeto. Pero también lenguaje e imagen en su composición y en su disyunción radical suscitan apegos y afecciones diferenciales: modos distintos de aprehensión de la identidad propia y del entorno, de la fuerza, el sentido y la intensidad de los vínculos, y procesos de identificación y de mimesis. Un elemento cardinal de esa tensión disyuntiva entre lenguaje e imagen es la temporalidad de la significación y las estrategias para la simbolización de la experiencia individual y colectiva del tiempo.
  • 16.
    Los signos Operanreflexivamente sobre sus propias condiciones de significación para suspender la relación referencial de los signos con el mundo, pero también suspender la significación misma, la fuerza de su propia regulación: entregarse a la deriva de los juegos de resonancias, a las relaciones fulgurantes y paratácticas – es decir, compuestas según acumulación fragmentaria de procesos discursivos, yuxtaposición de impulsos figurativos, composiciones heterogéneas de materia significativa-. La autonomía de los signos exhibe la fuerza inherente a una capacidad inusitada de la acción simbólica. La imaginación surge de la capacidad negativa de lo simbólico.
  • 17.
    La imaginación Vamás allá de la mimesis de lo dado, participa en un vuelco constructivo de las identidades, más allá de los imperativos de la norma o los marcos estructurales de lo simbólico. Invocar la imaginación es quizá asumir sus paradojas: al mismo tiempo condición expresa de la vida psíquica y del desarrollo fértil del conocimiento, de su renovación, pero también fuerza de disrupción, abandono de las exigencias de la vida, repliegue en la autonomía de lo psíquico o desarrollo de las potencias de la fantasía, construcción discursiva de torsiones de la significación imposibles de anticipar y que desmienten la fijeza del augurio.
  • 18.
    La imaginación... Reclamauna participación esencial en la composición pasional como una condición esencial del impulso que define al ser, que compromete plenamente su intensidad deseante y, en consecuencia, alienta y señala el destino del sujeto. Aparece siempre como un riesgo, como un advenimiento, como la irrupción perturbadora de una intensidad, de una afección, de un estremecimiento que señala un curso insospechado en la dinámica de la experiencia. Se concibe inscrita marginalmente en el régimen del pensamiento, pero inscrita en su esfera. Revela la fuerza de una potencia disyuntiva de creación de sentido, que responde a la presentación y reconocimiento de una experiencia singular.
  • 19.
    La imaginación seofrece como la capacidad fundamental que confiere su corporeidad y su capacidad íntima de afección a las ideas que carecen de referencia empírica, liberadas de todo vínculo intuitivo a un objeto específico.
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    La fuerza impulsivade la imaginación surge del despliegue expansivo, de la expresión de la libertad. La imaginación se proyecta, al dar un cuerpo expresivo a la libertad, en el juicio reflexivo, transita así, de la esfera fundamental, universal de la ética, a la capacidad singularizante, a la posibilidad del juicio y de tiempo singulares implícito en el juicio estético.
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    La capacidad deimaginación compromete, con la percepción de la imagen y el discernimiento del lenguaje, otros facultades y capacidades: la evocación, la memoria, el deseo, la anticipación y la metamorfosis de las significaciones; pero también acarrea la perturbación de esas facultades: la imaginación se muda intempestivamente en alucinación, pero el silencio de la fijación incide también sobre el proceso mismo del lenguaje, confiere al entramado de palabras la capacidad de suscitar una afección análoga a la contemplación –miramos en y con el lenguaje, y el lenguaje despliega íntimamente una pasión asociada a una “mirada interior”, una figuración sin imagen pero que despierta afecciones comparables con el mirar- . La imaginación hace patente la potencia de creación inherente al acto del lenguaje y a la materia simbólica misma.
  • 22.
    No obstante, loimaginario se muestra irreductible a la imaginación. Ésta, en la tradición filosófica, no cesa de remitir a una potencia que radica exclusivamente en lo anímico, referida enteramente a una capacidad psíquica, a una condición inherente a los ámbitos limítrofes de la razón y esencial en la composición de lo aprehendido por la conciencia. La imaginación se concibe inscrita marginalmente en el régimen de pensamiento, pero inscrita en su esfera. Revela fuerza de una potencia disyuntiva de creación de sentido, que responde a la representación y reconocimiento de una experiencia singular.
  • 23.
    El imaginario esentonces… Una nueva comprensión de lo político y la historia. Capacidad de engendrar figuras de intelección a partir de signos de fusión, de desplazamientos verbales y discursivos, de operaciones narrativas, de argumentaciones y derivaciones conceptuales. Ámbito restringido de la subjetividad. Haz de significaciones que se deslizan a horizontes de intelección y dan posibilidad a remitirse a significaciones anteriores y colectivas para formular nuevas creaciones de significación.
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    Máquina de escribirmemorias La máquina de escribir memorias Entretiene experimentos locales Un saxofón se escucha en el “intermedio”. Café, libros y un cigarrillo. Maravilloso bienestar Y absoluto no saber nada, Durante aquellos días Que peinan las huellas y las afeitan. Miserable flotar a falta de horizontes Amontonamiento y momificación incompleto De la comprensión y la desesperación. Miedo forjado en la voluptuosidad Donde un huésped fugitivo se alberga. La máquina de escribir memorias, Miedo a la muerte, Miedo a ser feliz. Una desventura estúpida y estéril Cuando acabe la música y te quedes de pie De rodillas, aplaudirás y gritarás. Ante el cansancio Presientes el fin cercano del placer. Delante de sí se estrechan puertas y palcos Y se observa con tímidos ojos... Ojos tristes, fieros... Cual espejo en la pared... Sobre la mesa (angosto remanso) La máquina de escribir memorias. MGD
  • 25.
    Arena en elinfinito Una voz. Otra voz Después, silencio Pestilencia súbita. Miro al infinito alimentándose de arena Y alzo en su cúspide oscura... Un lamento. Una voz. Otra voz. Después silencio. Tú, corroído expulsas vaho zoospérmico. Sólo viento Y esputo húmedo Relámpago endeble en la voz de tu memoria ¡Desnuda la agónica soberbia! Una voz Otra voz Después, silencio Sempiterno gazapo Apiádate del vértice apóstata Que gime inútilmente Tirado en la arena, Mientras grita... ¿Cómo era? Pero, su aliento transido dice: Una voz Otra voz Después, silencio MGD
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    Alma que pesaa la pesa a las ideas Piadosas y olorosas rejas de mis libros Donde sonámbulos van mis vagabundos pies Y alimento el secreto de lo no pensado Denme los egregios ritmos de su voz Sobre la inconclusa ventana de las horas Y toquen violines extraviadas en el timbre del viento. Piadosas y olorosas rejas de mis libros Donde el mar turba el cielo Y sus enredaderas toman las palmas de mis manos Denme jarras llenas de hambre y sed de sus ojos Sobre el sol que traspasa el pórtico inerte Y toquen el cristal audaz del sagrado silencio MGD
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    ¡Gracias! Lic.Micaela González Delgado 2007