Las TIC ofrecen diversas herramientas de comunicación que enriquecen la interacción en la educación a distancia, centrando al estudiante en su propio aprendizaje. Es crucial que tanto docentes como estudiantes tengan una actitud positiva hacia la tecnología y se consideren las diferencias culturales y contextuales. Un software efectivo debe ser transparente y facilitar la comunicación sin distraer de los contenidos, además de requerir normas flexibles y fomentar una participación activa entre los usuarios.