Los principales tipos de almacenes son el almacén central, donde se reúnen todas las mercancías y productos de una empresa; el almacén regulador, que se encuentra cerca de las fábricas para permitir una rápida respuesta a las necesidades del mercado; y el almacén de distribución, destinado a almacenar y vender productos para los consumidores. Otros tipos incluyen el almacén industrial, que almacena materias primas y productos terminados, y el almacén transit point con pequeños inventarios de seguridad.