La transfusión fetomaterna (tfm) implica el paso de eritrocitos fetales a la circulación materna y puede tener graves consecuencias, como muertes fetales e neonatales. Los signos clínicos incluyen disminución de movimientos fetales y patrones anormales en el monitoreo cardiotocográfico. Un caso práctico ilustra la importancia del diagnóstico precoz y la intervención adecuada para salvaguardar la salud materna y fetal.