El documento describe tres clases de tratamientos educativos: 1) reeducación de trastornos del lenguaje como lectura y escritura, 2) técnicas de estudio adaptadas a cada alumno, 3) desarrollo personal o psicoterapia. Los tratamientos de lenguaje se centran en habilidades como comprensión, razonamiento y expresión, mientras que las terapias mejoran significativamente a los niños. El progreso de un niño depende de factores como su personalidad, el apoyo familiar y los hábitos de trabajo.