El ultrasonido terapéutico utiliza ondas sonoras no audibles para aliviar el dolor y la inflamación mediante efectos mecánicos y térmicos. Funciona mejor a frecuencias más bajas de 1-3 MHz, dependiendo de la profundidad del tejido a tratar. Los efectos incluyen micro masaje, aumento del metabolismo local y vasodilatación. Se usa comúnmente para problemas musculoesqueléticos y se debe aplicar de forma segura para evitar daños.