Este documento analiza las tendencias psicológicas observadas en las personas en 2012. Señala una polarización emocional ante la incertidumbre, con aumento de la impulsividad y la confrontación. También menciona una disminución de los mecanismos de defensa y un surgimiento del "yo verdadero", con un cuestionamiento de creencias y la constatación de que comportamientos anteriores son inefectivos. Además, habla de un "emerger espiritual" en muchas personas.