Este documento presenta un análisis de textos escolares de Historia para tercero y cuarto año de secundaria con el objetivo de evaluar en qué medida las actividades propuestas con fuentes escritas fomentan el desarrollo del pensamiento crítico en los estudiantes. El autor encuentra que la mayoría de actividades tienden a usar las fuentes como complemento de información en vez de comparar perspectivas diversas o usar la evidencia para construir respuestas propias, lo que sería necesario para desarrollar pensamiento crítico.