La vigilancia sanitaria incluye la regulación y control de factores de riesgo en productos, insumos y servicios para proteger la salud pública. Realiza verificaciones sanitarias mediante visitas ordinarias o extraordinarias para inspeccionar las condiciones e higiene y tomar muestras de productos. Si se encuentran incumplimientos, puede imponer sanciones como amonestaciones, multas o clausuras temporales o definitivas, con el fin de corregir las anomalías y proteger la salud de la población.