El documento analiza la tendencia de las generaciones más jóvenes, como los millennials y la generación Z, hacia un nuevo orden económico y un consumo más consciente, donde la ética de las marcas y la sostenibilidad son cruciales. Destaca la importancia de comprender las necesidades del consumidor y adaptarse a su evolución, lo que ha llevado al surgimiento de nuevas marcas que priorizan productos orgánicos, eco-amigables y prácticas transparentes. Además, se enfatiza la necesidad de volver a lo fundamental en marketing, centrándose en soluciones efectivas para los problemas del cliente.