El documento describe varios problemas sociales que afectan a los jóvenes latinoamericanos, incluyendo privación cultural y social, desocupación juvenil, bajo rendimiento escolar, delincuencia juvenil, prostitución y consumo de drogas. Señala que estos problemas a menudo están arraigados en la pobreza, la falta de oportunidades educativas y laborales, y las relaciones familiares disfuncionales. También explora cómo factores como la marginalización, la falta de modelos a seguir y la búsqueda de autoafirmación