UNAD VMMP
             Volumen 1 No. 30

               Marzo 2011



                                    “Nuestro pensamiento nos ata todavía al pasa-
                                    do, al mundo tal como existía en la época de
                                    nuestra infancia y juventud. Nacidos y criados
                                    antes de la revolución electrónica, la mayoría
                                    de nosotros no entiende lo que esta significa.
                                    Los jóvenes de la nueva generación, en cambio,
                                    se asemejan a los miembros de la primera ge-
                                    neración nacida en un país nuevo. Debemos
                  ZIBYNCA BOLETÍN


                                    aprender junto con los jóvenes la forma de dar
                                    los primeros pasos. Pero para proceder así de-
                                    bemos reubicar el futuro. A juicio de los occi-
                                    dentales el futuro está delante de nosotros. A
                                    juicio de muchos pueblos de Oceanía el futuro
FORMADORES




                                    reside atrás, no adelante.
                                    Para construir una cultura en la que el pasado
                                    sea útil y no coactivo, debemos ubicar el futuro
                                    entre nosotros, como algo que está aquí listo
                                    para que lo ayudemos y protejamos antes que
                                    nazca, porque de lo contrario será demasiado
                                    tarde” *
DE




                                                                  Margaret Mead
FORMACIÓN




                                          *Cita del Dr. Jaime Leal Afanador,
                                         en el discurso de Graduación I. 2010
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y
           A DISTANCIA
                 UNAD
    Dr. Jaime Alberto Leal Afanador.
                 Rector
       Dr. Roberto Salazar Ramos
 Vicerrector de Medios y Mediaciones Pe-
                dagógicas


        John Alejandro Figueredo
           Coordinador PFF
            Sofía J. Gutiérrez
          María Catalina Duque
            Gloria Avellaneda
        María del Carmen Bernal
       María del Socorro Gómez E.
              Formadoras




"En el camino de tu vida, no es tan importante
                   la distancia que has alcanzado,
                      sino la dirección que llevas..."
Decálogo de la resiliencia.
                                                           Jazmín Zambrano.



         1.-LEVÁNTATE: Las adversidades de la vida son oportunidades
para reanudar el camino. Cualquier cosa por la que hayas pasado, ya
pasó; quedarse pegado no nos hace mejores… Hay que levantarse con
nuevos bríos, con la fuerza de la esperanza, con el valor poderoso de
la energía que apunta hacia arriba… Mientras hay vida, hay esperanza;
levantarse de nuevo infinitas veces es una de las mayores proezas de
los héroes cotidianos.
         2.-RECUERDA Y OLVIDA: Recuerda aquellos momentos que viviste
y que fueron hermosos; olvida los que no lo fueron y recuerda lo que
ellos te enseñaron, úsalo para tu bien y sigue adelante. Olvidar lo nega-
tivo, recordar lo positivo, resignificar y reinterpretar lo adverso para que
sirva para posteriores experiencias, son una sana práctica.
         3.-CONFÍA: Algunas veces, luego de sufrir reveses, perdemos la
confianza hasta en nosotros mismos; sin embargo, siempre hay personas
en la vida que nos aman, nos respetan y nos quieren, pese a lo que
pase. El amor incondicional es una prueba de que la confianza es un
buen negocio, sólo búscalo, encuéntralo y confía.
         4.-APRENDE: Podemos aprender a programar lo que deseamos
que nos ocurra de manera absolutamente consciente y voluntaria, con
un simple cambio de actitud mental… Hasta el optimismo se aprende.
         5.-RECRÉATE: Dale la bienvenida nuevamente a la felicidad, levan-
ta la frente y fluye. Búscate en el rostro de un niño, disfruta jugando.
Vuelve a creer en los Reyes Magos, en los ángeles y en los duendes
del jardín. Sonríe, acaricia, date el gusto de saborear aquello que te
gusta.
         6.- ÁMATE Y DÉJATE AMAR: Deja ver ese don precioso que brilla
dentro de ti. Deja ver tu alma luminosa… Recibe el amor con amor, en-
trega amor con amor.
         7.- LIBÉRATE: Desata los nudos corporales y muévete; baila, brin-
ca, gatea, reza, camina. Destapa las energías estancadas, sácalas y lán-
zalas al viento. Sólo tú manejas tus sueños, tus esperanzas y tu liber-
tad.
         8.-PERDÓNATE: Corrige la situación, levanta el castigo; el perdón
es liberador, es la oportunidad para cambiar, corregir y mejorar… deja
fluir la vida en el perdonar y perdonarte.
         9.-RENACE: Sal de las cosas viejas, de los trastos físicos y men-
tales, regálalos, bótalos o véndelos. Puedes renacer a cada instante.
         10.-CUÍDATE: Cuida tu cuerpo, tu mente, cuida de las emociones,
de tu entorno. Tú eres un precioso instante en la historia del universo.
                                                                               /
El corazón pesa…

       En nuestros días actuales, nunca estará de más recordar, qué en nues-
tras manos como padres y educadores, está preparar a los jóvenes de hoy para
que formen las familias del mañana.
         Con preocupación vemos, cómo nuestros niños y jóvenes, tienen que
enfrentar una nueva serie de presiones, resultantes de la "modernización" de la
sociedad actual. Las nuevas generaciones están creciendo en un ambiente so-
cial cargado de corrupción, promiscuidad, libertinaje, violencia y tráfico de per-
sonas. Se están formando dentro de un medio que atraviesa una seria crisis de
valores en la que no hay ninguna claridad sobre lo que está bien y lo que está
mal. No hay unos comportamientos ni unos valores congruentes con los princi-
pios morales y éticos que se supone deben regir nuestras vidas.
        Los niños y jóvenes interactúan en un ambiente en el que los medios de
comunicación, las películas, las novelas y los hechos de la vida real, permanen-
temente hacen creer que consumir alcohol, drogas, tabaco y tener relaciones
sexuales, son simples placeres que pueden satisfacerse como quieran, cuando
quieran y con quien sea.
         Las cifras que entidades como el Ministerio de Protección Social, Profa-
milia y la Asociación Nacional de Adolescentes, muestran sobre la situación de
nuestros jóvenes en estos temas, son preocupantes por la alta incidencia que se
visualiza en comportamientos desmedidos, con resultados nocivos para su sa-
lud, tanto física como emocional.
        Si tenemos en cuenta que los niños y jóvenes ante todo captan los valo-
res que modelan sus padres, lo primero que debe tenerse presente, es que lo
que se les inculcará a los hijos, esté determinado por su propia conducta y acti-
tudes. Si estas son coherentes con sus convicciones y enseñanzas, ellos tendrán
un punto de partida claro para ir estableciendo su propio código de ética y un
proyecto de vida saludable.
        De todas maneras, es fundamental que los padres comuniquen y discu-
tan abiertamente con sus hijos, sus diferentes puntos de vista sobre la vida. Al
dejarles saber los principios que sus padres defienden y las razones que les han
llevado a establecerlos, contarán con una base frente a la cual confrontar sus
propias creencias y canalizar más constructivamente sus inquietudes.
         Muchos estudios realizados, han comprobado que los jóvenes bien in-
formados tienden a ser más responsables y resilientes, que quienes no lo están.
Por lo mismo se debe tener en cuenta que lo que se está transmitiendo a los
hijos, sea una información que les permita adoptar una actitud honesta frente a
sus capacidades e intereses, que los beneficie en su salud física, moral y men-
tal.
La tarea de acompañar a nuestros hijos, día a día, es una tarea irrenun-
ciable y a la cual debemos entregarnos con todo el corazón, porque "el corazón
pesa", y nos debe inspirar como padres para afianzarnos en el amor, la respon-
sabilidad, el respeto y la confianza con los que nos es preciso alimentar nuestra
dinámica familiar y social.
         El éxito no es un destino, es un camino. Lograremos más si nos centra-
mos en alcanzar éxito como padres en lugar del de nuestros hijos como estu-
diantes. Triunfamos como tales cuando respetamos la dignidad de nuestros hi-
jos y los animamos a desarrollar sus talentos y a alcanzar sus sueños, a pesar
de que no coincidan con los nuestros; cuando conseguimos que su vida se rija
por el deseo de ser mejores personas y no por el ansia de competir dentro de
una sociedad de consumo que los aliena.
         Finalmente, es un compromiso de todos, dar a nuestros niños y jóvenes
una educación que los humanice, los libere y les ofrezca nuevos ojos para des-
cubrir el mundo; así como mostrarles sólidos referentes para construir una exis-
tencia plena. Desde esta perspectiva se favorecerá la formación de mujeres y
hombres más capaces de desarrollar su potencial, para contribuir activamente al
nacimiento de un mundo mejor.

                                                     María del Socorro Gómez E.

Zibynca Boletín No.30

  • 1.
    UNAD VMMP Volumen 1 No. 30 Marzo 2011 “Nuestro pensamiento nos ata todavía al pasa- do, al mundo tal como existía en la época de nuestra infancia y juventud. Nacidos y criados antes de la revolución electrónica, la mayoría de nosotros no entiende lo que esta significa. Los jóvenes de la nueva generación, en cambio, se asemejan a los miembros de la primera ge- neración nacida en un país nuevo. Debemos ZIBYNCA BOLETÍN aprender junto con los jóvenes la forma de dar los primeros pasos. Pero para proceder así de- bemos reubicar el futuro. A juicio de los occi- dentales el futuro está delante de nosotros. A juicio de muchos pueblos de Oceanía el futuro FORMADORES reside atrás, no adelante. Para construir una cultura en la que el pasado sea útil y no coactivo, debemos ubicar el futuro entre nosotros, como algo que está aquí listo para que lo ayudemos y protejamos antes que nazca, porque de lo contrario será demasiado tarde” * DE Margaret Mead FORMACIÓN *Cita del Dr. Jaime Leal Afanador, en el discurso de Graduación I. 2010
  • 2.
    UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTAY A DISTANCIA UNAD Dr. Jaime Alberto Leal Afanador. Rector Dr. Roberto Salazar Ramos Vicerrector de Medios y Mediaciones Pe- dagógicas John Alejandro Figueredo Coordinador PFF Sofía J. Gutiérrez María Catalina Duque Gloria Avellaneda María del Carmen Bernal María del Socorro Gómez E. Formadoras "En el camino de tu vida, no es tan importante la distancia que has alcanzado, sino la dirección que llevas..."
  • 3.
    Decálogo de laresiliencia. Jazmín Zambrano. 1.-LEVÁNTATE: Las adversidades de la vida son oportunidades para reanudar el camino. Cualquier cosa por la que hayas pasado, ya pasó; quedarse pegado no nos hace mejores… Hay que levantarse con nuevos bríos, con la fuerza de la esperanza, con el valor poderoso de la energía que apunta hacia arriba… Mientras hay vida, hay esperanza; levantarse de nuevo infinitas veces es una de las mayores proezas de los héroes cotidianos. 2.-RECUERDA Y OLVIDA: Recuerda aquellos momentos que viviste y que fueron hermosos; olvida los que no lo fueron y recuerda lo que ellos te enseñaron, úsalo para tu bien y sigue adelante. Olvidar lo nega- tivo, recordar lo positivo, resignificar y reinterpretar lo adverso para que sirva para posteriores experiencias, son una sana práctica. 3.-CONFÍA: Algunas veces, luego de sufrir reveses, perdemos la confianza hasta en nosotros mismos; sin embargo, siempre hay personas en la vida que nos aman, nos respetan y nos quieren, pese a lo que pase. El amor incondicional es una prueba de que la confianza es un buen negocio, sólo búscalo, encuéntralo y confía. 4.-APRENDE: Podemos aprender a programar lo que deseamos que nos ocurra de manera absolutamente consciente y voluntaria, con un simple cambio de actitud mental… Hasta el optimismo se aprende. 5.-RECRÉATE: Dale la bienvenida nuevamente a la felicidad, levan- ta la frente y fluye. Búscate en el rostro de un niño, disfruta jugando. Vuelve a creer en los Reyes Magos, en los ángeles y en los duendes del jardín. Sonríe, acaricia, date el gusto de saborear aquello que te gusta. 6.- ÁMATE Y DÉJATE AMAR: Deja ver ese don precioso que brilla dentro de ti. Deja ver tu alma luminosa… Recibe el amor con amor, en- trega amor con amor. 7.- LIBÉRATE: Desata los nudos corporales y muévete; baila, brin- ca, gatea, reza, camina. Destapa las energías estancadas, sácalas y lán- zalas al viento. Sólo tú manejas tus sueños, tus esperanzas y tu liber- tad. 8.-PERDÓNATE: Corrige la situación, levanta el castigo; el perdón es liberador, es la oportunidad para cambiar, corregir y mejorar… deja fluir la vida en el perdonar y perdonarte. 9.-RENACE: Sal de las cosas viejas, de los trastos físicos y men- tales, regálalos, bótalos o véndelos. Puedes renacer a cada instante. 10.-CUÍDATE: Cuida tu cuerpo, tu mente, cuida de las emociones, de tu entorno. Tú eres un precioso instante en la historia del universo. /
  • 4.
    El corazón pesa… En nuestros días actuales, nunca estará de más recordar, qué en nues- tras manos como padres y educadores, está preparar a los jóvenes de hoy para que formen las familias del mañana. Con preocupación vemos, cómo nuestros niños y jóvenes, tienen que enfrentar una nueva serie de presiones, resultantes de la "modernización" de la sociedad actual. Las nuevas generaciones están creciendo en un ambiente so- cial cargado de corrupción, promiscuidad, libertinaje, violencia y tráfico de per- sonas. Se están formando dentro de un medio que atraviesa una seria crisis de valores en la que no hay ninguna claridad sobre lo que está bien y lo que está mal. No hay unos comportamientos ni unos valores congruentes con los princi- pios morales y éticos que se supone deben regir nuestras vidas. Los niños y jóvenes interactúan en un ambiente en el que los medios de comunicación, las películas, las novelas y los hechos de la vida real, permanen- temente hacen creer que consumir alcohol, drogas, tabaco y tener relaciones sexuales, son simples placeres que pueden satisfacerse como quieran, cuando quieran y con quien sea. Las cifras que entidades como el Ministerio de Protección Social, Profa- milia y la Asociación Nacional de Adolescentes, muestran sobre la situación de nuestros jóvenes en estos temas, son preocupantes por la alta incidencia que se visualiza en comportamientos desmedidos, con resultados nocivos para su sa- lud, tanto física como emocional. Si tenemos en cuenta que los niños y jóvenes ante todo captan los valo- res que modelan sus padres, lo primero que debe tenerse presente, es que lo que se les inculcará a los hijos, esté determinado por su propia conducta y acti- tudes. Si estas son coherentes con sus convicciones y enseñanzas, ellos tendrán un punto de partida claro para ir estableciendo su propio código de ética y un proyecto de vida saludable. De todas maneras, es fundamental que los padres comuniquen y discu- tan abiertamente con sus hijos, sus diferentes puntos de vista sobre la vida. Al dejarles saber los principios que sus padres defienden y las razones que les han llevado a establecerlos, contarán con una base frente a la cual confrontar sus propias creencias y canalizar más constructivamente sus inquietudes. Muchos estudios realizados, han comprobado que los jóvenes bien in- formados tienden a ser más responsables y resilientes, que quienes no lo están. Por lo mismo se debe tener en cuenta que lo que se está transmitiendo a los hijos, sea una información que les permita adoptar una actitud honesta frente a sus capacidades e intereses, que los beneficie en su salud física, moral y men- tal.
  • 5.
    La tarea deacompañar a nuestros hijos, día a día, es una tarea irrenun- ciable y a la cual debemos entregarnos con todo el corazón, porque "el corazón pesa", y nos debe inspirar como padres para afianzarnos en el amor, la respon- sabilidad, el respeto y la confianza con los que nos es preciso alimentar nuestra dinámica familiar y social. El éxito no es un destino, es un camino. Lograremos más si nos centra- mos en alcanzar éxito como padres en lugar del de nuestros hijos como estu- diantes. Triunfamos como tales cuando respetamos la dignidad de nuestros hi- jos y los animamos a desarrollar sus talentos y a alcanzar sus sueños, a pesar de que no coincidan con los nuestros; cuando conseguimos que su vida se rija por el deseo de ser mejores personas y no por el ansia de competir dentro de una sociedad de consumo que los aliena. Finalmente, es un compromiso de todos, dar a nuestros niños y jóvenes una educación que los humanice, los libere y les ofrezca nuevos ojos para des- cubrir el mundo; así como mostrarles sólidos referentes para construir una exis- tencia plena. Desde esta perspectiva se favorecerá la formación de mujeres y hombres más capaces de desarrollar su potencial, para contribuir activamente al nacimiento de un mundo mejor. María del Socorro Gómez E.