El documento describe varios problemas sociales y políticos en Paraguay, incluyendo el secuestro de Arlan hace más de siete meses, la falta de acceso a servicios básicos como electricidad y educación para algunos ciudadanos, y la indiferencia generalizada ante situaciones injustas. También critica la ignorancia e incapacidad de algunos políticos como el diputado Carlos Portillo. Finalmente, plantea que se necesita un cambio para que 2015 sea un año de verdadero progreso y nuevo rumbo para el país.