La tomografía computada (TAC) permite reconstruir imágenes seccionales del cuerpo mediante rayos X y una computadora. Se desarrolló en los años 1960-1970 y ha evolucionado para proveer imágenes de alta resolución que ayudan al diagnóstico. La TAC utiliza rayos X, detectores y una computadora para reconstruir cortes axiales del cuerpo y detectar diferencias en la densidad de los tejidos.