La actividad del agua (aw) mide la cantidad de agua libre en los alimentos, influenciando su crecimiento microbiano y calidad física. Su medición es crucial en la conservación y seguridad alimentaria, ya que permite prever qué microorganismos pueden desarrollarse. Existen diferentes métodos y equipos para medir la aw, destacando la importancia de alcanzar el equilibrio con la humedad relativa del ambiente durante el proceso.