El documento discute el principio de la cláusula general de competencia como una garantía contra el abuso de poder por parte del Estado. La Corte Constitucional de Colombia ha establecido que los funcionarios públicos solo pueden hacer lo que está expresamente permitido por la Constitución y la ley para evitar abusos. Sin embargo, la Corte también reconoce que el Estado tiene deberes esenciales que cumplir, incluso si una ley es imposible de cumplir en ese momento, y tiene las facultades implícitas para hacerlo.