El documento analiza los artículos 6 y 7 de la Constitución Política de Chile, enfatizando la supremacía constitucional y la obligación de todos los órganos del estado de someter sus acciones a la Constitución y a las leyes. Se destaca el principio de interdicción de la arbitrariedad y la importancia de la juridicidad en la actuación de los órganos estatales, así como las responsabilidades derivadas de su incumplimiento. Además, se aborda la imposibilidad de atribuirse poderes no conferidos, subrayando el principio de separación de funciones en el estado.