Las acciones posesorias tienen como objetivo conservar o recuperar la posesión de bienes raíces o derechos reales constituidos sobre ellos. Para ejercer una acción posesoria, se requiere haber estado en posesión tranquila y no interrumpida de un bien durante un año completo, y que el bien sea susceptible de ser adquirido por prescripción. Las acciones posesorias protegen la posesión de manera provisional y sumaria, sin considerar el dominio, y se diferencian de las acciones petitorias que se fundamentan en la propiedad.